¿Qué es la obstrucción del conducto lagrimal?
Las lágrimas drenan a través de un pequeño conducto que va del ángulo interno del ojo hacia la nariz. En los recién nacidos, este conducto ocasionalmente todavía está parcialmente cerrado. Cuando eso ocurre, las lágrimas se acumulan y el ojo se pone lloroso, con costras, o con secreción. Afecta a aproximadamente 6 de cada 100 recién nacidos, y la mayoría se abren solos en el primer año.
Síntomas
- Ojo lloroso persistente, incluso cuando el bebé no está llorando
- Pestañas con costras, especialmente al despertar
- Lágrimas corriendo por la mejilla
- Episodios repetidos de secreción ocular leve
Tratamiento
Para la mayoría de los bebés, empezamos con masaje lagrimal (le mostraremos la técnica en la oficina) y compresas tibias. Aproximadamente el 90% se abren solos. Si aún está bloqueado al año de edad, hacemos un procedimiento corto de sondeo — generalmente exitoso al primer intento.